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De la opereta Francesa y Offenbach

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La opereta es un subgénero de la ópera cómica en la que se intercalan historias y bailes. Aunque el primero en incursionar en este género fue Florimond Herve, es Jacques Offenbach quien se lleva todo el crédito pero ¿realmente los aportes de Offenbach fueron suficientes para ser considerado el padre de la opereta francesa?

La Ciudad Luz.

Paris, en la época de Napoleón III se trasformó de tal manera que llego a ser conocida como “la ciudad luz”, gracias a las dos exposiciones universales, que le valieron millones de visitantes y su protagonismo en la Europa de la época.

Aunque la llegada al poder de Napoleón se dio tras la Revolución de 1848, con un ideal republicano, este logro convertirla en un nuevo periodo de dictadura, apoyado por la clase campesina y la clase burguesa, que era la mayor beneficiaria de la “libertad y orden” que se proclamaba.

La burguesía francesa había apoyado el proyecto revolucionario de 1.848, pero al ver en peligro sus intereses económicos, no dudaron en apoyar el golpe de estado de Luis Napoleón.

Igualmente la iglesia católica, también se benefició de este periodo, ya que se contaba con ella como parte importante de la sociedad, sin caer obviamente, en el lugar de privilegio que había tenido durante la restauración y más tempranamente, antes de la Revolución de 1.789.

En este periodo no hubo espacio para los republicanos, ni mucho menos para los monarquistas, fue un gobierno muy acomodado a las necesidades e intereses de la burguesía, a quien les prometió protegerlos de los insurrectos obreros de 1.848, con apoyo de los obreros a quienes les prometió protegerlos de los abusos de los burgueses.

De esta manera se vive en Francia un ambiente de corrupción en torno a la corte, del cual los burgueses se llevaban buena parte produciendo un enriquecimiento sin antecedentes, que se reflejó en el desarrollo y la modernización de la ciudad. 

Contexto Musical de Offenbach.

En la convulsionada época en la que vivió Offenbach, tenemos un auge de la nueva clase social, denominada burguesía, reclamó un mayor espectáculo, un vestuario más lujoso y una mayor variedad.

Surgió así la “grand opéra”, cuyas características fundamentales son argumentos heroicos e históricos, trama con diversidad de situaciones y de estilos, lujo de escenas y de trajes, grandiosidad orquestal, grandes masas corales, efectos de luces y colores.

Con la desaparición de los castrati, surge un tenor que representa los personajes heroicos, se da mayor importancia a los coros y a los bailarines.

Nombres como Meyerbeer con su óperas “los hugonotes” y “Robert le diable”, Halevi con “la hebrea”, Verdi con la versión francesa de “Don Carlo” y Berlioz con “Los Troyanos”, son los más representativos de este estilo.

En este contexto no había mucho espacio para la comedia y el buen humor, se trataba de héroes históricos o mitológicos.

Herve y Offenbach.

En este contexto la ópera cómica, no era un género predominante ni muy atendido, hasta que Florimond Hervé y Jacques Offenbach se dan a la tarea de revivirlo ya que lo que se suponía era la “comedie” francesa, no representaba casi ninguna diferencia con la ópera seria.

Así que en 1.854, estrena su obra “Don Quichotte et Sancho Pança, un poco más tarde se va de gira por el país llevando a los sectores populares y burgueses sus ahora “atrevidas temáticas”, del mismo modo Offenbach, en 1.855 alquila un teatro, o readecua y rebautiza como “Bouffes Parisiens.

Había algunas restricciones con respecto a este género cómico, ya que las innovaciones no eran permitidas del todo, o por lo menos no abiertamente, para no perturbar la idea burguesa del triunfo y la opulencia.

Las restricciones, debido al creciente éxito de las obras de Offenbach y sus representaciones, se fueron rompiendo poco a poco, Offenbach incluye en ellas la magnificencia de la ópera seria, incluyendo un amplio número de bailarines, cantantes y coristas, a la vez que exhibía un producto de calidad que nada tenía que envidiar a las óperas serias e incluso alcanzó a recibir del propio Rossini, el apelativo de “El Mozart de los Bulevares”

¿Pero qué tenían las operetas de Offenbach, además de su calidad musical, para haber conseguido el éxito en su época y la trascendencia de la que gozan actualmente?

Aunque ambientadas en diferentes épocas históricas, sus argumentos buscaban ridiculizar a la sociedad francesa de la época, caricaturizando la doble moral de la burguesía, especialmente después de los eventos revolucionarios de 1.848.

En contraposición a la ópera seria que presentaba sociedades idealizadas y héroes sin mancha, esto fue algo que sirvió de pretexto para las parodias de la opereta.

Al poner al servicio de la burla del pueblo, las corruptas costumbres de la corte imperial de Napoleón III, se convirtió en un fenómeno que era adorado por el público, esto sin duda alguna por la complicidad con sus libretistas Meilhac y Halèvy, quienes fueron hábiles en la tarea de “desmitificar” los héroes, compararlos con su sociedad y hacer gran cantidad de alusiones a personajes de la vida pública y política francesa, empezando por el propio emperador.

Con el estreno de “Orfeo en los infiernos”, y su gran éxito, esta se convirtió en el paradigma de lo que sería denominado por el mismo Offenbach “la opereta”.

Por su insolencia, la cual llego a permear muchas otras formas de arte en Francia en la época, por su caracterizaciones exageradas que parodiaban a los burgueses y las “ocultas” pero claras alusiones a Napoleón III, sin contar con la inclusión de un ritmo popular, denominado can-can, que denotaba sexualidad e incluso vulgaridad, al exponer las mujeres sus encantos al levantar las piernas de manera “inapropiada”.

Este can-can, es en la actualidad reconocido, incluso hasta por aquellos que no tienen idea de ópera.

Este paradigma, se mantuvo en sus demás obras, como en “La Bella Helena”, ambientada en la Grecia Antigua y en la cual el carácter de sus personajes revela un poco la sociedad francesa, por ejemplo los viejos griegos como Agamenón, su hermano y los guerreros se asocian con los burgueses y los políticos, y Helena y Paris, como los jóvenes revolucionarios e idealistas, que se burlan de las instituciones como el matrimonio y la patria.

Otra de sus obras “La Perrichola”, sirvió también a la sátira de Offenbach, ambientada en el Virreinato del Perú y basada en la historia de un noble catalán que tiene como amante a una mestiza a la que llamaba “perrichola”.

Apodo surgido de la mezcla de las palabras “perra” y “chola”, en la cual se satirizó a la esposa de Napoleón III que era de origen español y tenía fama de favorecer corruptamente los intereses de sus coterráneos.

Con “la vida parisina”, el compositor detalla la vida frívola de París, en la que incluso algunas mujeres muestran su ropa interior, denotando una sensualidad en la que la mujer es quien se atreve a conquistar y amargando así a la moralista sociedad del II Imperio.

En Conclusión.

Puede que Offenbach no haya sido el primer compositor en hacer una ópera cómica, ni en escribir la primera opereta, es más ni siquiera era francés y su mayor éxito fue una ópera seria (los cuentos de Hoffman) al final de su vida (1.880).

Lo que es innegable es que le dio a este género, al de la ópera cómica, que se encontraba relegado, una gran calidad musical, que alejó a sus obras de ser unas simples sátiras de la clase dominante, para llevarlas a convertirse en un referente de lo que, se dice que el mismo bautizó como opereta.

La capacidad de Offenbach de “bajar del pedestal” a los héroes y burlarse de su sociedad a través de ellos, fue lo que lo hizo único y lo que lo diferenció y catapultó a ser casi un héroe de la III República, que desdeñaba de lo que había sido la vida de los franceses durante la era de Luis Napoleón y que encontró en la obra de Offenbach su representación.

Es innegable que su obra y su legado es más que suficiente para definirlo como el padre de la opereta francesa, ya que trascendió el tiempo, porque sus obras siguen siendo representadas y reconocidas, y además el espacio, porque se convirtió en un referente para Johann Strauss Jr, y para la zarzuela en España.

Referencias

Libros.

Decaux, Alain. 1987. Offenbach rey del segundo imperio. Javier Vergara Editor. Buenos Aires.

Grove, George. 1878. “Jacques Offenbach” de Grove dictionary of music and musicians. AKAL Ed 2001.

Leal, Juli. 2001. On nous a dit <soyez guis>. En: “ecrite, traduire et representer la fete”. Universidad de Valencia, 2001. P 157-174.

Marx, Carl. 1975. La Guerra civil en Francia. Editorial Progreso. Moscú.

Recursos en Línea.

— “Jacques Offenbach”. < http://www.epdlp.com/compclasico.php?id=1072 > (Consulta 20 de Mayo de 2010)

Castellón, Gonzalo. 2009. “El Mozart de los Bulevares.

< http://wvw.nacion.com/ancora/2009/septiembre/13/ancora2087415.html> (Consulta 20 de Mayo de 2010)

Suárez Urtubey, Pola. 2008. “Offenbach, hacia una humanidad más clara”.

<http://www.lanacion.com.ar/1016430-offenbach-hacia-una-humanidad-mas-clara> Consulta 20 de Mayo de 2010)

Vallejo, Javier. 2003. “Un país de Opereta”.

<http://www.elpais.com/articulo/arte/pais/opereta/elpbabart/20030419elpbabart_11/Tes> (Consulta 20 de Mayo de 2010)

4 Comments

  1. Es de mucho interés y utilidad la información acerca de la opereta francesa, sus inicios y el padre de la misma offenbach; ya que sus obras siguen siendo representadas y reconocidas a través del tiempo.

  2. Muy buen articulo haciendo referencia a una breve historia de la música francesa y como Offenbach llego a revolucionar ese género musical para la época.

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